Cómo usar el protector solar correctamente

como usar protector solar

Ya sea que te vayas de vacaciones, o estés preparando un día en el campo o en la playa, vas a necesitar protector solar, y es mejor que te pongas el mejor.  Te vas a exponer a los dañinos rayos UVA y UVB y vas a tener mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel o de experimentar envejecimiento prematuro, incluyendo arrugas, manchas oscuras y líneas finas.

Así que para evitar todo esto, ponte un poco de protector solar antes de salir por la puerta. Incluso si el día está nublado, los rayos de sol siguen estando presentes incidiendo en tu piel. ¡No te la juegues!

Sin embargo, hay mucha confusión en torno a este cosmético tan importante, sobre todo en torno a su utilización, que sin duda es la parte más importante. Constantemente nos dicen lo importante que es usar protector solar, pero rara vez nos dicen cómo usarlo.

Quizás te hayas quemado a pesar de haberte tomado tu tiempo en aplicar el FPS. Si alguna vez te has preguntado si estás usando el protector solar de la manera correcta, no estás solo.

Por eso hemos creado una guía completa para enseñarte a usar el protector solar de la forma más adecuada. Para ello, vamos a empezar diferenciando los filtros solares que puede incluir el protector. Esto nos dará una idea más exacta de cómo debemos ponerlo.

La diferencia entre los filtros solares

Los filtros solares que se utilizan en los protectores tienen la misma función, pero la realizan de diferente manera. Mientras que los filtros minerales o físicos empiezan a funcionar en el momento en que te los aplicas, ya que funcionan al bloquear los rayos UV; los filtros químicos tienen que absorberse en la piel, ya que absorben los rayos UV y los liberan como rayos infrarrojos.

De esto se desprende que dependiendo de los filtros que utilice el producto, se debe aplicar en el momento de exposición al sol, o 20-30 minutos antes, para que tenga tiempo de sobra para absorberse.

Si no sabes si tu producto lleva filtros físicos o químicos, siempre respeta las indicaciones que se indican en el envase.

La única cosa que no varía es el FPS. Independientemente del filtro utilizado, proporcionan el mismo nivel de protección. Entre los dos, no hay un producto “mejor”. El mejor protector solar es el que se utiliza correctamente.

Puedes obtener más información de protectores caseros.

Cómo aplicar el protector solar

Hemos visto la diferencia de actuación de los filtros, mientras que los físicos o minerales actúan inmediatamente, los químicos necesitan al menos 20 o 30 minutos para absorberse en la piel antes de la exposición al sol.

Esto es debido a que a nivel microscópico, la piel es una serie de picos y canales, y aplicar la capa de producto unos 20 minutos antes de tomar el sol, permite que el producto fluya dentro de esos canales y se adhiera adecuadamente a la piel.

Ambos productos se aplican de la misma manera. La única diferencia es el tiempo de aplicación.

Una buena idea antes de ponértelo en la piel es comprobar si la crema no ha pasado su fecha de caducidad. Si es así, o si ha estado almacenada en un lugar expuesto a altas temperaturas o sol directo, es mejor que la deseches.

Es importante agitar bien el envase antes de coger la crema, para que las partículas se mezclen y se distribuyan uniformemente en el envase, antes de salir.

La recomendación de los dermatólogos es importante a tener en cuenta.

CANTIDAD RECOMENDADA

La cantidad también es importante. Hay que ser generosos y no escatimar en producto. La mayoría de las personas usan muy poco, entre un cuarto y tres cuartos de la cantidad de crema solar necesaria para lograr la protección solar que se indica en la etiqueta, así que no te cortes.

Una cucharadita por miembro es una buena regla general, esto quiere decir una cucharadita para un brazo, otra cucharadita para el otro, otra para una pierna, además de una cucharadita para la cara, para la espalda y para el torso. Esto equivale a siete cucharaditas (35 ml) en total si estás en la playa en pantalones cortos o en bikini.

ÁREAS A CUBRIR

Cubre toda la piel que estará expuesta al sol. Esto incluye áreas a menudo descuidadas como la espalda, las orejas, detrás de las rodillas y las piernas. Lo ideal es que lo apliques estando desnudo, para llegar a cualquier área que no llegarías con el bañador puesto.

CÓMO APLICARLO

La aplicación del protector no es algo que se haga una vez al día y te olvides de él.

Muchos protectores solares recomiendan volver a aplicarlos cada dos horas. Pero otra forma de verlo es como pintar la pared de tu casa. Con la primera mano obtienes una cobertura razonable, pero una nueva aplicación 20-30 minutos después de estar al sol – después de que la primera mano se haya “secado” -, ofrece una cobertura mucho más confiable.

Y además esto cubrirá las partes que se te hayan pasado por alto la primera vez.

Además de esta recomendación, debes volver a aplicar la crema a lo largo del día. Vuelve a aplicarlo cada dos horas o más a menudo si estás activo (sudor, toalla, piel en contacto físico con cualquier cosa que pueda frotarla), incluso si el envase dice que es resistente al agua durante cuatro horas.

Siempre vuelve a aplicarlo después de nadar, sudar o secarte con una toalla.

CUANDO APLICARLO

Averiguar cuándo aplicar el protector solar en el rostro en tu rutina de belleza puede resultar un poco confuso. Hay una pregunta común que ronda a la gente: ¿Se debe aplicar antes o después de la crema hidratante diaria?

Y no es para menos. En realidad, ni siquiera los dermatólogos están de acuerdo con la respuesta. La manera más simple de recordar cuándo aplicar el protector solar, es ponerlo lo más cerca posible del final de la rutina de belleza; después del tratamiento, el serum, y la crema hidratante.

¿Una simple regla de oro? Limpiar, tratar, hidratar, proteger.

El orden de las capas también depende del tipo de protector solar que uses: polvo o crema. Si estás usando una crema o loción, debe ir después de la crema hidratante, pues si lo mezclas con tu crema hidratante, puedes disminuir su capacidad de protección.

Si estás usando un protector solar en polvo, lo puedes aplicar sobre el maquillaje, de manera muy parecida a un polvo de acabado. Un beneficio de los polvos es que se pueden volver a aplicar fácilmente a lo largo del día, sin tener que preocuparte por mancharte o eliminar el maquillaje.

Algunos dermatólogos te dirán que lo pongas primero, otros que lo pongan después. Se trata más bien de asegurarte de que estás poniendo la cantidad correcta en el rostro.

El hecho de que utilices correctamente el bloqueador solar no significa que no te puedas quemar, ya que se trata de una pantalla, o más bien un filtro, que bloquea la mayoría de los rayos UV, pero dejar pasar una pequeña cantidad.

Por eso, para obtener la máxima protección solar posible, sigue estos consejos:

  • Siempre vuelve a aplicarlo. No lo recalcamos lo suficiente, pues es en lo que falla la gran mayoría de la gente. La reaplicación es tan importante como la primera aplicación. Ponte una alarma para ayudarte a recordar cuándo tienes que hacerlo.
  • Es mejor pasarse que quedarse corto. Si aplicas más cantidad de la que deberías, no pasa nada.
  • Usar protector solar no significa que seas inmune a las quemaduras solares. Evita exponerte al sol en las horas más intensas del día, cuando los rayos del sol son más peligrosos, entre las 10 y las 16 horas.
  • Cuidado con el FPS. El número FPS indica cuánto tiempo puedes permanecer al sol sin quemarte. Por ejemplo, si normalmente te lleva 15 minutos quemarte cuando no estás usando protector solar, aplicar un FPS 10 significa que te llevará 10 veces más tiempo, o 2,5 horas, quemarte.
  • Los repelentes de insectos pueden reducir el FPS hasta en un tercio. Si estás utilizando un repelente de insectos mientras te proteges, utiliza un FPS más alto y vuelve a aplicarlo más a menudo.
  • Truco para cubrir uniformemente tu espalda. La mayoría de la gente estará de acuerdo en que es un problema aplicar el protector solar por toda la espalda, sobre todo si estás solo. Un truco para poder hacerlo fácilmente es poner la crema en un trozo de film o plástico, y frotarlo en la espalda como si estuvieras secándote con una toalla. Puede parecer una tontería, pero es mejor que tener una quemadura por el sol en la mitad de la espalda.
  • Para asegurarte de que no te entre crema en los ojos, utiliza un producto de consistencia sólida o gruesa, para que no gotee.